Santiago Ramón y Cajal: Consejos para jóvenes científicos

Aunque algunos puedan sorprenderse, también tenemos clásicos de la ciencia y la tecnología en español. Aunque, probablemente, habría que decir EL clásico, ya que, desgraciadamente, y en palabras de Cajal en 1899, ‘nuestro desdén por la Ciencia’ sigue siendo una realidad tanto hoy como hace cien años.
Santiago Ramón y Cajal (1852 – 1934) es el científico más importante en la Historia de España y pertenece al selecto grupo de los grandes de la ciencia de todos los tiempos. El descubrimiento de la estructura neuronal del sistema nervioso, le llevó a obtener el Premio Nobel de Medicina o Fisiología en 1906, premio que compartió con el científico italiano Camillo Golgi (1843-1926).
El libro epub que se presenta a continuación, recoge su discurso al entrar a formar parte de la Real Academia de Ciencias Exactas, Físicas y Naturales en 1897, titulado Fundamentos racionales y condiciones técnicas de la investigación biológica. El discurso fue publicado en 1898, con el título Reglas y consejos sobre investigación científica.
Como complemento a la presente edición, se incluye el Post scriptum que Cajal incorporó a la segunda edición (1899) del texto de su discurso y que retiró en las ediciones posteriores. En la tercera edición, aparecida en 1912, se añadió un nuevo subtítulo: Los tónicos de la voluntad. A partir de la edición de 1941, la editorial Espasa-Calpe lo publicó como Los tónicos de la voluntad dejando Reglas y consejos sobre investigación científica como subtítulo. Consecuentemente, este libro desapareció de la universidad española, hasta que, con motivo de las celebraciones de 2002 (150 aniversario), 2006 (Nobel) y otras muchas, las ideas de Ramón y Cajal vuelven a estar al alcance de los universitarios españoles y del público en general.
La importancia de los textos recogidos en esta edición en formato epub, continua siendo enorme más de cien años después desde su publicación. Entorno al año 1898, vemos a Cajal preocupado por la modernización de España y por la necesidad de elevar su nivel cultural y social. El primer documento refleja su honda preocupación por incorporar a España al progreso general del mundo y explica su visión sobre la necesidad de un nuevo enfoque para el desarrollo de la ciencia, en línea con los países más avanzados. El segundo texto nos presenta sus reflexiones para superar el pesimismo de finales del siglo XIX y la necesidad de abrirse a nuevas ideas para conseguir el progreso cultural de España.
Sus esfuerzos no quedaron en un plano teórico, sino que Cajal trabajó con los mejores intelectuales y científicos de la España de su época, para impulsar el desarrollo y difusión de la ciencia y cultura españolas a través de un programa muy activo de intercambio de profesores y alumnos, y el establecimiento de becas para estudiar en el extranjero (pensionados), en un intento exitoso de salir del pesimismo decimonónico y abrirse al extranjero, estableciendo un diálogo abierto con los países más modernos de Europa como el único medio de avance y progreso.
Así, tras rechazar la propuesta del entonces Presidente del Gobierno, Segismundo Moret, de nombrarle Ministro de Instrucción Pública en 1906, aceptó presidir en 1907 la Junta para Ampliación de Estudios e Investigaciones Científicas, heredera en gran medida de la Institución Libre de Enseñanza (1873) y antecesora del actual Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) creado en 1939.
Los consejos que Cajal nos ofrece en los escritos recogidos en esta edición electrónica, siguen siendo asignaturas pendientes para el desarrollo cultural y social de España. Las nuevas generaciones de intelectuales, científicos y responsables políticos, tienen todavía la oportunidad de aprender de la doctrina de un gran hombre, una gran persona que se dedicó sin descanso a sus alumnos y a mejorar las oportunidades de progreso de su nación.
El libro, que se incluye a continuación, es una versión inicial en formato epub que sólo contiene texto. No se trata de un libro epub interactivo con referencias internas, anotaciones, imágenes, audio, video, etc. 
Los que simplemente se descarguen el epub, que lo disfruten y divulguen todo lo que puedan porque merece la pena. 
Puedes descargar Consejos para jóvenes científicos en formato epub para tu ereader favorito aquí. 

Appstore vs. iBookstore [EN]

I was recently asked if my interactive epub books were applications for the appstore or epub books for the iBookstore.

Books in the appstore are applications as sophisticated and spectacular as old CD-ROM Multimedia. However, both suffer from the same defect: they are games for iPad or PC, which main driver is not reading text but user interaction through multiple possibilities that are related to reading the book only marginally.
By contrast, epub books from iBookstore focus almost exclusively on text and give readers just a few options to improve the reading experience. By default, tapping on the iPad screen you can bookmark pages, search words in the book, dictionary lookup (currently only in English), external searches (which now make you quit reading the book if, for example, want to google), access external links… and little else.
Interactive epub books I’m working on (some examples shown in this blog), try to pick the best of both worlds. First, main driver is text, as seems logical for books. Second, these books adapt digital content to epub format, adding interactive features (video, audio, images popup, references popup, searching …) that enrich the reading experience.
In summary, interactive epub books address readers seeking to follow text as main driver, and willing to use technology to interact with books in a non-intrusive way. The aim is to enrich the reader’s experience adding interactive features to text, without disrupt or impede, even when the reader decides to seek for an explanation of a term, listen to audio, or watch a video included in the book.

Appstore vs. iBookstore

Recientemente me han preguntado si mis libros epub interactivos eran aplicaciones para la appstore o bien eran libros epub para la iBookstore.

Los libros de la appstore son aplicaciones informáticas tan espectaculares y sofisticadas como los antiguos CD-ROM Multimedia. Sin embargo, ambos adolecen del mismo defecto: son juegos para iPad o para PC cuyo hilo conductor no es el texto, sino la interacción con el usuario a través de múltiples acciones que sólo están relacionadas con la lectura del libro de forma marginal.

Por el contrario, los libros epub de la iBookstore se centran en el texto y apenas ofrecen al lector otras opciones que mejoren la experiencia de leer un libro. Por defecto, pulsando sobre la pantalla del iPad se pueden marcar páginas, buscar palabras en el libro, consultar el diccionario (por el momento sólo en inglés), búsquedas externas (que por ahora te hacen salir de la lectura del libro si, por ejemplo, quieres buscar en Google), accesos a enlaces… y poco más.
Los libros epub interactivos en los que estoy trabajando, algunos de cuyos ejemplos muestro en este blog, tratan de recoger lo mejor de ambos mundos. En primer lugar, el hilo conductor del libro es el texto, como parece lógico. En segundo lugar, el libro adapta contenidos digitales al formato epub incluyendo funciones interactivas (video, sonido, imágenes, referencias, búsquedas…) que enriquecen la experiencia del lector.



En resumen, los libros epub interactivos se dirigen a lectores que buscan seguir el texto como hilo conductor y que quieren utilizar las posibilidades que les ofrece la tecnología para interactuar con el libro de forma no intrusiva. El objetivo es enriquecer la experiencia del lector incorporando al texto funciones interactivas que complementen su lectura, sin interrumpirla ni obstaculizarla, incluso cuando el lector decide buscar la explicación detallada de un término, escuchar un sonido o contemplar un video incluido en el libro.

Interactive epub books for children… with video

The following images show how to implement interactivity on epub books. This example is illustrated with some pages from children’s classic picture book Where the Wild Things Are, by Maurice Sendak.

When the reader tap on any word from the text, the associated image of the page will fade in as a popup. Tap on the image again to dismiss it.


If instead of tapping on the image, you double-tap, the image is shown in full screen. With a new double-tap, it returns back to text.
And now, showtime…
I have added a very nice video of the book, found on Youtube, to the epub file. Video works on iBooks on iPad and the outcome is really, really cool.


Libros interactivos en el iPad para niños

Una nueva prueba de concepto: un libro epub para niños que incorpora funciones que permiten interactuar con el libro de una manera novedosa.
Las siguientes ilustraciones muestran cómo visualizar las imágenes del libro Where The Wild Things Are, de Maurice Sendak, a medida que el lector pulsa sobre el texto en su iPad. 

Pulsando en el texto de cada página, aparece una ventana con la imagen del libro relacionada. Pulsando de nuevo sobre la ventana, se cierra y se vuelve al texto original.


Si en lugar de pulsar en la ventana, se hace doble-click, aparece la imagen a pantalla completa. En el iPad esta imagen se puede ampliar a voluntad con el gesto de los dos dedos. Con un nuevo doble-click, se vuelve al texto.


Interactividad aplicada: manuscrito, primera edición y texto

Interactividad aplicada a la lectura de un libro digital significa, entre otras cosas, implantar funciones que permitan al lector, interactuar con el texto del libro pulsando sobre enlaces a imágenes, notas a pie de página, palabras poco conocidas, nombres de personas, personajes históricos, ciudades o cualquier otra palabra que tenga un enlace incorporado. 
De nuevo trabajando sobre el libro La Dama Boba, de Lope de Vega (ver entrada), presento a continuación una interesante aplicación de funciones interactivas mediante Javascript con eventos popup.
Las siguientes ilustraciones muestran cómo visualizar las imágenes del manuscrito de la obra o de la primera edición, cuando el lector pulsa sobre las opciones correspondientes, simbolizadas por cajas en la parte superior de la pantalla. 
Pulsando en la caja ‘Manuscrito’, aparece una ventana con la imagen de la página correspondiente en el manuscrito. Pulsando de nuevo sobre la ventana, se cierra y se vuelve al texto original.



Si en lugar de pulsar en la ventana, se hace doble-click, aparece la imagen a pantalla completa. En el iPad esta imagen se puede ampliar a voluntad con el gesto de los dos dedos. Con un nuevo doble-click, se vuelve al texto.



Del mismo modo, pulsando en la caja ‘Primera Edición’, aparece una ventana con la imagen de la página correspondiente a la edición de 1617, Doze Comedias de Lope de Vega sacadas de sus originales por él mismo – Novena Parte. Pulsando de nuevo sobre la ventana, se cierra y se vuelve al texto original.



Si se pulsa sobre cualquier otra palabra resaltada como enlace (hyperlink), aparece una ventana con la descripción de dicha palabra. Pulsando de nuevo sobre la ventana, se cierra y se vuelve al texto original.



Implementing interactivity in epub for iBooks (English version of ‘Interactivity, that is the question’)

Following an example on the blog of Liza Daly, JavaScript and interactivity in iBooks, I realized that iBooks supports JavaScript-based interactivity in epub content. Liza’s article refers also to Nicholas Gallaguer’s blog, and the article Pure CSS speech bubbles
I am implementing some interactive features to my books in epub format, which I find very interesting indeed. Here are some of them taking as an example some pages of the book La Dama Boba, by Lope de Vega (see post). In this example, I added some JavaScript-based event handlers.
First, I give priority to the digitized text, as one would expect. Now images of the manuscript only appear as a pop-up when you click on the ‘Manuscrito’ box located at the top of the screen.

If you tap on the hyperlinked word ‘Manuscrito’, an image of the page will fade in as a popup. Tap on the image again to dismiss it and return to the original text.

If instead of tapping on the image, you double-click, the image is shown in full screen. With a new double-click, it returns back to text. 

Second, in the same way as explained above, this system of pop-ups can incorporate references to footer, notes, definitions of uncommon words, references to places, references to historical people, and so on. If you tap on the hyperlinked words in the text, an annotation will fade in as a popup. Tap on the annotation again to dismiss it and return to the original text.

I think this example opens up a world of possibilities for implementing interactivity to enhanced ebooks.

Interactivity, that is the question

Siguiendo un ejemplo publicado en el blog de Liza Daly, JavaScript and interactivity in iBooks, estoy implantando algunas funciones interactivas a mis libros en formato epub, que realmente me parecen muy interesantes. A continuación presento algunas de ellas tomando como ejemplo una página del libro La Dama Boba, de Lope de Vega (ver entrada).
En primer lugar, el hilo conductor en la lectura del libro es el texto digitalizado, como no podía ser menos. Ahora las imágenes del manuscrito sólo aparecen como una ventana pop-up cuando, a medida que se va leyendo el texto, el lector pulsa la opción ‘Manuscrito’ que se encuentra en la parte superior de la pantalla.

Pulsando en la palabra ‘Manuscrito’, aparece una ventana con la imagen de esa página en el manuscrito. Pulsando de nuevo sobre la ventana, se cierra y vuelves al texto original.

Si en lugar de pulsar en la ventana, se hace doble-click, aparece la imagen a pantalla completa. Con un nuevo doble-click, se vuelve al texto.

En segundo lugar, de la misma manera a la explicada anteriormente, mediante este sistema de pop-ups se pueden incorporar referencias a ‘pies de página’, notas, definiciones de palabras poco frecuentes, referencias de lugares, referencias a personajes históricos, etc.


Creo que esta sencilla prueba nos abre un mundo de posibilidades a la interactividad
Seguiremos por este camino, siempre confiando en que algún improbable lector pueda aportar alguna sugerencia en cuanto a funciones interesantes a incorporar, ideas sobre mejoras en interactividad, etc.

Arqueología del texto

Se denomina ecdótica o crítica textual a la ciencia que tiene por cometido editar textos de la forma más fiel posible al original o a la voluntad del autor. Para ello se vale de ciencias auxiliares como la codicología, la paleografía y la filología. Las ediciones que se realizan con criterios ecdóticos se denominan ediciones críticas o ediciones filológicas.
La ecdótica es de singular importancia para la edición de textos transmitidos de manera fragmentaria o incompleta, cuyo original puede haber desparecido, y de los que sólo poseemos copias que a menudo difieren entre sí. Se aplica a la reconstrucción de textos que han sido deturpados por el paso del tiempo, la tradición manuscrita, la pérdida de originales, la ausencia de copias fiables, etc. Desde este punto de vista, la ecdótica puede considerarse la arqueología del texto.
He aquí un ejemplo que aparece en un artículo titulado: ‘EDITAR EL TEATRO DEL FÉNIX DE LOS INGENIOS’ de Maria Grazia Profeti, de la Università degli Studi di Firenze, en el IV Congreso Internacional Lope de Vega: El Lope “de senectute” (2002), organizado por el Grupo de Investigación Prolope.
En la Dama boba, Liseo llega a la casa de Otavio para conocer a su prometida Finea; asistimos a un intercambio de cumplidos entre el viejo padre y el pretendiente:
          Otavio       ¿Cómo venís del camino?
          Liseo         Con los deseos enoja;
                           que siempre le hacen más largo                  (vv. 935-37)
Esta es la lectura, basada en el ms. autógrafo, que todas las ediciones modernas repiten. 
Nota: en el manuscrito de Lope de Vega, el texto mencionado aparece así:

Ya resulta evidente cómo los editores han interpretado el fragmento: el camino parece más largo, y “enoja”, “aburre”, cuando se tienen deseos de llegar. De la primera oración a la segunda el sujeto cambia: el de la primera es “camino” (el camino enoja con los deseos), derivado de la interrogación anterior; el de la segunda es “deseos” (los deseos hacen más largo el camino); existen dos verbos distintos, “enojar” y “hacer”; el “que” tiene valor causal: “pues los deseos hacen siempre el camino más largo”. Con esto Liseo aparece como un novio impaciente. 
Pero en el texto que nos transmite la Parte IX de Lope el fragmento reza:
          Otavio        ¿Cómo venís del camino?
          Liseo          Con los deseos en hoja,
                            que siempre le hacen más largo.

Y el significado cambia radicalmente: los deseos que están naciendo (es decir, que no han llegado a su cumbre, que no han florecido, ni han dado fruto) hacen el camino más largo. El “que” es ahora relativo; la puntuación tendrá por lo tanto que cambiar, y bastará una coma para separar la relativa de la oración principal, que se tendrá que interpretar como regida por un verbo implícito, consiguiente del verso anterior y de la pregunta de Otavio: “Yo vengo con los deseos en hoja”. Con esta afirmación el prometido se muestra bastante tibio hacia Finea; y en efecto le vemos arrepentido de su pacto matrimonial desde que se entera, en los vv. 117-184, de que se trata de una dama muy poco inteligente. Así, bajo una fórmula de cumplido y con una evidente dilogía, Liseo sugiere lo que había afirmado rotundamente en los vv. 175-176: “Que me ha de matar, sospecho / si es necia”. No hace falta que subraye que esta segunda lectura, la más refinada desde un punto de vista interpretativo, desde el ecdótico tiene carácter de difficilior.

Hasta aquí el ejemplo de la profesora Profeti. Desde luego si este es el trabajo de edición ecdótica, lo menos difficilior es el nombre.
Pero me parece un trabajo divertido, enfin.

Lectura de autores antiguos

Como lo primero es lo primero, quizás sea interesante recuperar en este blog a los maestros de los clásicos españoles.

En primer lugar, a Don Marcelino Menéndez Pelayo y su discípulo Don Ramón Menéndez Pidal. Del segundo gran filólogo, en concreto del prólogo a la edición de 1917 de su libro Antología de Prosistas Castellanos, transcribo aquí algunos párrafos de especial relevancia para todo aquel que se acerque a la lectura de libros clásicos.
Dice Menéndez Pidal:
“… Es útil la lectura de un autor antiguo, porque su pensamiento puede instruir y educar el nuestro; mas, para que esto tenga lugar, es preciso comprender sus ideas, no en lo que tienen de común a muchos tiempos, lugares y gentes, sino en aquello más escondido y particular propio de tal época, tal región o tal persona, que, comparado con lo que tenemos delante y habitualmente nos rodea, nos ayuda a apreciar mejor lo que esto tiene de bueno o de malo, de pasajero o de permanente, dando seguridad y madurez a nuestro juicio. Por esto el comentario del autor antiguo se debe fijar en lo que la obra comentada difiere más de lo actual, en lo que tiene de más peculiar, por menudo que parezca; pues sólo conseguimos comprender bien el pensamiento de un autor cuando llegamos a entender el sentido especial con que él escribió cada palabra; representándonos en nuestra imaginación lo mismo que él en la suya tenía presente al escribir; en suma, cuando reconstruímos en nuestro entendimiento las menores circunstancias particulares del tiempo y lugar en que fué escrita la obra, cuando llegamos a despertar en nosotros la impresión que los pormenores y el conjunto de la misma hicieron en los contemporáneos del autor cuando la leían.
Claro que es muy difícil siempre acercarse a este ideal (…); pero, de todos modos, es preciso que las observaciones gramaticales, retóricas y literarias que continuamente han de surgir en la lectura de los clásicos, no se descarríen por el terreno de las consideraciones abstractas y tomen un aspecto principalmente histórico.”
Y añade una importante ‘ADVERTENCIA SOBRE LA LENGUA MEDIEVAL’
“La antigua lengua castellana, aunque no difiere considerablemente del español moderno, presenta, como es de suponer, bastantes caracteres distintos. Por de pronto diremos sólo que, en cuanto a la pronunciación, la lengua antigua era más rica en sonidos que la moderna.
Distinguía una s sorda y otra sonora (con análoga diferencia que la que existe en francés entre poisson y poison); la s sorda se escribía doble entre vocales (passar, escriviesse) y sencilla cuando era inicial o iba tras consonante (señor, mensage) o delante de consonante sorda (estar, España); la s sonora se escribía sencilla entre vocales (casa, cosa).
Distinguía también la ç (o ce, ci), sorda, de la z sonora; aquélla era un sonido parecido al que hoy pronunciamos en za, ce, ci, zo, zu; y la z antigua era el mismo sonido, pero acompañado de sonoridad en las cuerdas vocales. Por la pronunciación y la ortografía se diferenciaban, por un lado: hace, haces, singular y plural del sustantivo moderno «haz», y por otra parte: haze, hazes, del verbo «hazer», moderno «hacer».
Se distinguían también la sorda x de la sonora j (con análoga diferencia a la que existe en el francés entre las iniciales de chambre y de jour). Por la pronunciación y la ortogratía se distinguían antes: rexa de ventana y reja de arado.
Se distinguían también una b oclusiva, es decir, pronunciada juntando completamente los labios, como cuando pronunciamos hoy con energía el imperativo basta, y una v meramente fricativa, pronunciada con los labios a medio cerrar solamente, como cuando hoy decimos saber, ave. La distinción existe, pues, hoy día; pero hoy la pronunciación de una u otra b no se atiene a la ortografía, ya que ésta escribe ora b ora v, según la escritura latina, sin atender a la pronunciación moderna; además la distinta pronunciación hoy depende sólo de la posición más o menos débil de la consonante (oclusiva, cuando va inicial o tras consonante: basta!, ven!, ambos, envidia; fricativa, cuando va entre vocales: la bestia, la voz, haber). Por el contrario, en la lengua antigua la pronunciación de la b o la v dependía de la etimología de la voz, y a veces entrañaba diversa significación en los vocablos: cabe, cave, de los verbos «caber» y «cavar», se distinguían antes por la pronunciación, hoy tan sólo por la ortografía; y antiguamente se escribía y se pronunciaba la v en muchos vocablos que hoy se escriben con b, como cavallo, bever, y viceversa bivir, bívora.
Si en la lectura no se acierta a producir o no se quieren hacer estas distinciones, pronuncíense la ss y la s como la s moderna; la ç y la z, como la z moderna; la x y j, como la j moderna; la b y la v, como la b moderna.”
Gracias a Menéndez Pidal, la lectura del manuscrito de Lope de Vega (ver entrada) es ahora mucho más fácil.
Seguiré recurriendo a su sabiduría para deleite de mis lecturas y de las de aquellos improbables lectores de blogs de libros clásicos españoles.